• Según el Informe Estado de la Nación 2024, en Costa Rica se han identificado grupos de crimen organizado a nivel local y trasnacional.
• Uno de los casos de robo de combustible ocurrió en Limón, cuyo perjuicio económico se calculó en ₡5.000 millones.
“Comenzamos a notar una diferencia volumétrica entre las cantidades que venían en los barco y lo que llegaba a los tanques de nuestra terminal en Moín”. Con estas palabras, la Presidenta de Recope Karla Montero, explicó que se comenzaron las investigaciones en conjunto con el Organismo de Investigación Judicial, las cuales llegaron a ser relacionadas por primera vez con el crimen organizado.
Estas declaraciones fueron brindadas tras llevarse a cabo 55 allanamientos realizados en zonas como Limón y Turrialba este martes 10 de diciembre. Asimismo, se allanaron 2 oficinas de Recope, donde se incluyó la para la detención de 3 personas funcionarias públicas de la institución vinculadas al hecho.
“Recope ha reiterado en múltiples ocasiones su política de cero tolerancia a la corrupción y un compromiso con la transparencia, la integridad del personal de Recope es un valor que nos caracteriza; por lo que no toleraremos que un grupo pequeño de personas dañen a esta Empresa, es por eso que tomaremos todas las medidas legales y que correspondan contra los que resulten implicados en estos delitos”, aseguró Montero.
La jerarca destacó que el vincular estos robos de combustible con el crimen organizado es un hecho histórico , ya que visibiliza la huella de estos grupos criminales en este delito, el cual ha dejado pérdidas de miles de millones de colones.
Crimen organizado deja huella
Según la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada (Convención de Palermo), un grupo delictivo organizado se entiende como “un grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material.
En Costa Rica estos grupos han venido ganando terreno, lo cual se ha visto reflejado en hechos como el robo de combustible, pero también el aumento en la violencia y principalmente en la tasa de homicidios.
Según datos del Estado Nación, Costa Rica pasó de tener las cifras más bajas del continente en el numero de homicidios en 1990, a ser el único país de la región que muestra una tendencia creciente de la región. Esto debido a que las cifras han venido aumentando en los últimos años.
La mas reciente edición de este informe, presentada en Noviembre 2024, dedicó el capitulo 6 a estos temas, con el fin de analizar este fenómeno y hacer un llamado a la reflexión sobre la seguridad ciudadana.
Y este progresivo incremento en los hechos de violencia, muchas veces atribuido al crimen organizado, prevalece en las zonas costeras y en la capital. Los datos reflejan que desde el 2020, la provincia de Limón (28%) prácticamente iguala la proporción de homicidios dolosos ocurridos en San José (29%) (Infosegura-PNUD, 2024).
Los expertos aseguran que el aumento de homicidios está vinculado a un cambio en la naturaleza de la violencia, que ahora se atribuye mayoritariamente al crimen organizado (gráfi co 6.6), con el narcotráfico como uno de los principales actores, aunque no de manera exclusiva.
Entre las razones que recopila el informe basado en criterio de personas expertas, sobresale la desigualdad como un elemento central. Actualmente Costa Rica se ubica entre los países más desiguales de la región, por encima del promedio de los países miembros de la OCDE y de América Latina y el Caribe.