Un plan para reducir los residuos en la escuela, una
campaña de recolección o la propuesta de colocar contenedores para separar materiales
pueden parecer ideas pequeñas, pero para estudiantes de Limón y Sarapiquí son el punto de
partida que les enseña a cuidar su comunidad. A través de talleres y visitas a la Reserva
Pacuare, niños, niñas y jóvenes identifican problemáticas ambientales de su entorno y
plantean soluciones sencillas, concretas y posibles.
Esta experiencia forma parte de los programas de educación ambiental desarrollados por
Fyffes, compañía multinacional agrícola con operaciones en Costa Rica, y Ecology Project
International (EPI), organización que administra la Reserva Pacuare.
“Con esta alianza entre Fyffes y EPI buscamos ampliar las oportunidades de aprendizaje y
fortalecer una cultura de conservación ambiental entre los niños y niñas de estas
comunidades, ubicadas en un entorno de extraordinaria biodiversidad. Esta colaboración
nos ha permitido sembrar conciencia sobre el valor de estos ecosistemas, involucrando
también a sus familias y profesores en el reconocimiento y cuidado de su patrimonio
natural”, señaló Pierre Terranova, Coordinador de Asuntos Corporativos de Fyffes.
El programa Líderes de la Sostenibilidad se desarrolla con estudiantes de quinto y sexto
grado de las escuelas Santa Marta y Luzón, en Batán de Matina. Desde su inicio en 2022, ha
graduado a 140 niños y niñas, quienes han participado en talleres interactivos, dinámicas de
observación, trabajo en equipo y una gira educativa a la Reserva Pacuare. En 2026, el
programa también se desarrolla en las escuelas El Zapote y El Jardín, en Sarapiquí, con la
participación de 40 estudiantes adicionales, expandiendo su impacto en la Zona Norte.
Durante el proceso, los estudiantes se familiarizan con conceptos como sostenibilidad,
conservación, comunidad y liderazgo ambiental. Luego observan su entorno, identifican una
problemática cercana y preparan una propuesta para atenderla.
La iniciativa también incluye un programa dirigido a estudiantes de secundaria mediante el
Programa de Alfabetización Biológica. En 2024 participaron 20 jóvenes del CTP de Batán y en
2025 otros 20 estudiantes del Liceo Experimental Bilingüe de Río Jiménez. Este proceso tiene
una mayor duración y nivel de complejidad, pues está dirigido a jóvenes de décimo año que
profundizan en investigación y análisis de problemas ambientales para proponer soluciones.
Para todos los estudiantes, la visita a la Reserva Pacuare es uno de los momentos centrales
del programa. En este espacio natural, conectan lo aprendido en el aula con ecosistemas
cercanos a sus comunidades y conocen de primera mano la importancia de proteger la
biodiversidad del Caribe.
“En EPI creemos que estos niños, niñas y jóvenes ya son protagonistas del cambio. Además
de vivir experiencias transformadoras en la Reserva Pacuare, han desarrollado e impulsado
soluciones simples para enfrentar desafíos ambientales en sus propias comunidades. Esto
demuestra el enorme potencial de las nuevas generaciones para liderar y nos enorgullece
contar con un aliado como Fyffes, comprometido con impulsar su liderazgo y fortalecer su
capacidad para generar un impacto positivo en el futuro”, indicó Erick Bolaños, Coordinador
de la Comunicación del Ecology Project International, Reserva Pacuare.
Como parte de estos esfuerzos, también se han capacitado ocho docentes de primaria y
dos de secundaria mediante un programa virtual enfocado en sensibilización ambiental y
sostenibilidad. El origen de estas iniciativas está vinculado con las Evaluaciones de
Necesidades Comunitarias que Fyffes realizó en 2020 en comunidades de la Zona Norte y el
Caribe. Ese proceso incluyó 196 entrevistas en 13 comunidades y permitió identificar
prioridades locales relacionadas con educación, desarrollo comunitario y oportunidades
para la niñez y la juventud.
A partir de esos hallazgos, se diseñaron programas de intervención alineados con las
necesidades identificadas y con los pilares de inversión social de Fyffes. Desde el año 2020, la
compañía ha invertido $840,705 (alrededor de ¢380 millones) en proyectos socioeconómicos
resilientes comunitarios. Estas acciones forman parte del trabajo que Fyffes desarrolla en las
comunidades donde opera y se reportan en su “Informe sobre la debida diligencia en
relación con los derechos humanos y el ambiente”.